ARES CONTRA HEFESTOS (Mito)
Ares,
dios de la guerra, se encontraba sin calzón que ponerse porque todos estaban
sucios, ya que Hera se encontraba enojada por los rumores de infidelidad, él
enfadado al no encontrar quién le hiciera unos calzones, decidió como deshago
proclamar la guerra al mundo.
Hefestos,
dios de los herreros, se ofreció para fabricar un calzón nuevo, a cambio de que
dejara al mundo en paz.
Ya
decidido Hefestos fabricó un calzón de metal marca Hefesto´s Klein, mientras
que Ares esperaba ansiosamente en su trono, pero, oh sorpresa, Hefestos le
fabricó un calzón muy pesado y rosado. Ares después de usarlo quedó rosado en
la parte del bikini dejándolo así un día en cama sin poder moverse.
Al día
siguiente, Ares desató su furia en contra de la tierra buscando a Hefestos,
entonces Hera le contó que Hefestos se había escondido en casa de Poseidón, por
ese motivo desató su furia contra el mar.
Poseidón
y Hefestos unieron fuerzas para proteger al mundo en contra de Ares, Poseidón
por su parte hizo un llamado a todas las criaturitas del mar y Hefestos a todos
los herreros del mundo, Poseidón y Hefestos crearon armas que pudieran utilizar
la fuerza del mar para atacarlo en su morada.
Después
de dos días de combate, la casa de Ares quedó inundada, limpiando así los
calzones de Ares sin que ellos se dieran cuenta, después de desastrosos
resultados tanto en la tierra como en el Olimpo, cesó la guerra. Ares se dio
cuenta que sus calzones se encontraban limpios, pidiendo así disculpas a
Poseidón y a Hefestos y al mismo tiempo agradeciéndoles por lavarle sus calzones
y como acto de gratitud volvió todo a la normalidad, incluso su amistad.
Autores:
Santiago de Jesús Rodríguez García
Santiago de Jesús Rodríguez García
Omar Sánchez Centeno
Jorge
Eulogio Sánchez Ramírez
LA CHACHACIENTA Y LOS ENANOS (Cuento)
Era chachacienta una humilde muchacha la cual era dueña de grandes extensiones de terrenos y cultivos, no era lo que aparentaba era sirvienta de sus hermanas y cada que tallaba y tallaba el piso recordaba como de niña disfrutaba de un helado con sus padres pero esa noche tuvo la culpa de que no estuvieran más con ella, le gustaba obtener más y más dinero a través de fraudes que realizaba a los príncipes que conocía y es que los príncipes cegados por el amor que le tenían no se daban cuenta de que con ayuda de los 7 enanos de Carmen eran hipnotizados ya que ambiciona mucho por el dinero para salir de pobre y poder vivir como una reina decía que no tenía por qué seguir tallando los pisos y es que su prima Carmen no le quería prestar a los enanos para que le ayudara porque piensa que no los quiere para realizar cosas buenas y se sabe que a veces para comer se hace hasta lo inimaginable así que los enanos a pesar de parecer buenas personitas que no le hacían daño a nadie ayudaban a chachacienta para que pudiera realizar estas fechorías, un día Carmen se dio cuenta de lo sucedido y entonces un día decidió denunciar con la policía para que ya no dejara más en la calle a varios hijos de reyes que les había costado mucho trabajo conseguirlo, al hacer esto chachacienta fue detenida, entonces quiso escapar con ayuda de los enanos pero al ya no pagarles la dejaron sola y a su suerte así que así paso alrededor de 5 años en la cárcel mientras que para ella fueron siglos el estar ahí mientras transcurría ese tiempo en la cárcel le sirvió para reflexionar y al salir lo primero que hizo fue ir a ver a su prima para agradecerle por haberle permitido darse cuenta de lo mal que estaba haciendo así después regreso esos terrenos a las personas que les había quitado y entendió por qué merecía estar lavando los pisos de sus hermanas.
Autores:
Omar Sánchez Centeno
Santiago Rodríguez Garcìa
Eulogio Sánchez Ramírez.
EL BURRO Y LA HORMIGA (Fábula)
Un día en la selva se encontraba una hormiga que llevaba una hoja muy grande y pesada hacia su hogar, cuando de pronto se encontró con un burro que estaba siendo atacado por un feroz león.
-La hormiga al verlo, quiso dar la vuelta pero ese corazón tan noble que tenía no la dejo seguir su camino y armada de valentía se dispuso a ayudar al burro.
-El burro gritaba: Auxilio! Me come. ¡Ayúdenme! Quién podrá defenderme.
-Y la hormiga saltó gritando, yo.
-El burro sorprendido dijo, una hormiga.
-El león mientras tanto se burlaba de la pequeña que intentaba salvar al burro.
-Pero de carcajada en carcajada el león no se dio cuenta que la hormiga y el burro huían en ese momento…
-El burro solo agradeció por su valentía.
-Y ella solo respondió: “no contaban con mi valentía”.
Al día siguiente la hormiga indefensa se encontraba atorada en un charco de lodo y al pedir auxilio solo se le ocurrió gritar: burrooo.
-El burro llegó a su rescate, pero al ver que era lodo no quiso ensuciar el smoking que llevaba.
-Así que él le contestó, lo siento hormiga pero mi hermano está en un problema más grande y se marchó de ahí dejando a la pobre hormiga en el lodo, muy indefensa.
No siempre al que ayudes se hará tu amigo.
Autores:
Omar Sánchez Centeno
Eulogio Sánchez Ramírez
Santiago Rodrìguez García
EL ARTEFACTO MISTERIOSO (Mito)
Un día
en el Olimpo, Zeus estaba organizando la fiesta de su cumpleaños, a la cual
invitaría a dioses y semidioses. Entonces Zeus llamó a Hermes y le encomendó
que llevara todas las invitaciones a su destino. Hermes respondió que ese era
el único día de descanso, cada diez siglos; posteriormente Zeus se enojó y lo
obligó a enviar las cartas, con la excusa de que él era dios de dioses y tenía
que acatar sus órdenes. Molesto, Hermes se marchó y con una actitud arrogante
gritó que no lo haría.
Zeus,
ante la excusa, se vio obligado a buscar otro medio de comunicación para sus
futuros invitados, intentó comunicarse con los demás a través de señales de humo,
palomas mensajeras y señales en el cielo, pero nadie le respondió.
El
tiempo se acercaba, y las opciones de comunicarse con los demás eran nulas. De
repente a Zeus se le ocurrió una gran idea y comenzó a trabajar en un proyecto,
con un poco de tecnología, creó un artefacto inteligente, capaz de no solo
realizar llamadas si no también mensajes de texto. Pero había un pequeño problema,
los otros dioses no tenían el mismo objeto inteligente. Así que hizo
modificaciones al artefacto y logró hacer que transmitiera ondas sonoras a
larga distancia, pero de muy baja calidad y solo logró que durara unos
segundos.
Los dioses
escucharon un sonido que provenía del Olimpo, entonces todos fueron a ver lo
que sucedía. Los demás al darse cuenta de la situación le preguntaron a Zeus
que era lo que pasaba, él explicó lo que había creado, y todos quisieron uno.
Después de todo, a Zeus todo le sale bien.
Más
tarde al artefacto se le denominó “celular” y fue un objeto común entre los dioses
porque se dice que ahora los dioses se mandan whatsapp.
Un blog muy interesante, rebosante de interés y divertido. Me da gusto ver trabajos así, sigan así, éxito.
ResponderBorrar¡Saludos!
Jesús Fernando López Alonso 2EV